Roscoff y la isla de Batz

Roscoff, el más “británico” de los puertos bretones

Construido en una península abierta sobre la Mancha, Roscoff es digno de una visita. Casas de armadores muy ricamente decoradas, una flamante iglesia de estilo gótico… Serás seducido por esta ciudad a la vez puerto y balneario. En frente, la isla de Batz y su clima templado invitan a la relajación.

Es a través del comercio que Roscoff ha conocido, en todo momento, la prosperidad. Comercio de lienzo, sal, madera… E incluso las cebollas exportadas a Inglaterra en el siglo 19. Esta conexión con el Reino Unido se mantuvo fuerte ya que los barcos siguen sirviendo a Gran Bretaña (todo el año) e Irlanda (de abril a octubre). Tómate el tiempo para pasear por la iglesia de Notre-Dame-de-Kroaz-Batz. Las casas, adornadas con torretas, gárgolas y volutas, atestiguan la riqueza pasada de la ciudad.

La isla de Batz

Esta pequeña isla debe su nombre a su forma, una isla relativamente baja, que para los marineros se confunde con las colinas del continente.

Los orígenes…

Los primeros rastros probados de una presencia humana datan de más de 5000 años, en un momento en que la isla de Batz probablemente no estaba todavía separada del continente.

La macroalga

La única riqueza real de la isla parece haber sido el alga, utilizado no solo como una enmienda en la tierra, sino también como combustible y más tarde para la extracción de sosa y yodo. Los isleños siempre han luchado por preservar sus derechos exclusivos de recolecta de algas.

La agricultura y la infraestructura de la isla

Tenemos que esperar hasta la primera mitad del siglo XIX para que la isla conozca su gran período de prosperidad, con los marineros comerciantes vagando por todos los mares del globo. Es a partir de este período que datan las grandes casas de piedra, rodeadas de muros altos. A la llegada de la Armada de vapor, la isla se convierte hacia la agricultura, al mismo tiempo que crece en todo el cinturón dorado de León el cultivo de patatas, coliflor y alcachofa. La isla adquiere gradualmente grandes infraestructuras. El faro en 1836, el rompeolas en 1846, dos fuertes en 1859, el semáforo en 1861, la iglesia en 1873.

El jardín Georges Delaselle

Creado en 1897 por una aseguradora parisina, este exótico jardín es un verdadero cambio de escenario. Su exuberancia contrasta con el paisaje marítimo circundante. Las plantas de América, Australia, África y Asia se mezclan en este oasis insular.

El auge del turismo

Posguerra, se utilizan nuevos medios más cómodos para transportar pasajeros. Construcción de la estacada en Roscoff en 1969 y alargamiento desde el embarcadero hasta la isla de Batz mejora considerablemente las condiciones de paso en la marea baja.

En menos de 50 años, la vida de la isla de Batz ha cambiado mucho, pero ha conservado su originalidad y encanto manteniendo una fuerte influencia agrícola, garantizando la conservación de su paisaje, que con la pesca y los servicios asegura una actividad durante todo el año a numerosas familias isleñas.

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